Patio interior

Las madrugadas
se suceden
como si las noches trajeran
momias anudadas
a su arena,
fuera
resuena
la gravilla abierta,
el viento seco del verano
está al otro lado
de las cosas
que ni se saben
ni preguntan.

Observo,
tengo un patio interior
de fincas viejas
con un balcón y un ancla
que voy a echar de menos
a mi marcha.
En él,
me diré,
atardecía muy bien
al recordar sus cielos Turner
los reflejos naranjas
de sus ventanas abiertas
el poso violeta sobre el fondo del cielo
y lo mezclaré con el aroma
el blanco cortado de sus muros
con el ámbar estampado
y el relieve del cemento
lo confundiré con
sus voces ocupadas
con el rojo imposible de tus uñas
con la noche acechante
que entalla
esos
cables que cuelgan
tensos y caídos
entrelazando altas antenas
tuberías de gas amarillas
y fantasías disecadas
en melaza,
oleré
jazmín sobre tus hombros
negro sobre blanco
en su más amplía sonrisa,
recordaré
de vez en cuando
todo lo que no pudo ser
hasta mezclarlo contigo
y este patio interior
que está a punto de cerrarse
a nuestra espalda.

Anuncios

Un pensamiento en “Patio interior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s