Plaza Roja

En el campo de batalla
en pleno bombardeo
entre desgarros, gritos y metralla
en plena orden: ¡cuerpo a tierra!
encontré
arrancado cerca del tobillo
un pie precioso de mujer,
todavía blanco, todavía terso
todavía suave,
entre la zanja, la muerte y la trinchera
toqué su piel hasta los dedos
separándolos despacio
de la yerba y el lodo
de los míos
y eran
cálidos y tersos y serenos
y yo no podía recordar nada
bajo los proyectiles y las balas.

aquello fue
entonces,
en pleno campo de batalla
y yo tenía apenas veinte años,
y estaba
rodeado de alambres y silencio
y solo pensaba en el amor
y en el futuro
que la guerra
no se había llevado todavía.

amaneció de repente
y ya todo
había pasado,
ansiedad,
anuncios y tranxilium
sentido común y tolerancia,
y al salir del hospital
al volver a tu ciudad
me dijeron que ya
no había a quien matar,
me dijeron que: “con el
estrés post-traumático
aquel pie arrancado
en la trinchera
es lo último que recuerdo
de nuestro campo de batalla”.

“¿cuánto tiempo ha pasado?”
pregunté,
y ya nadie contestó
y acepté,
qué podía hacer,
lo que viniera
y miré cómo el sol
soñaba entre la nieve
y el atardecer
detrás de nuestra plaza roja.

yo no sabía,
y apenas tenía veinte años,
que no volvería a ver
y
que se había producido
sin querer
tu desfile victorioso
en mi ciudad.

Anuncios

2 pensamientos en “Plaza Roja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s