Cielos

El cielo está encendido como un poema,
repleta de vida tú no te das cuenta
pero nos atardece como nunca
mientras buscamos un bar
donde tomar una cerveza.
Tienes siempre la mirada inquieta
y en los gestos
una voz, creo que nunca te lo dije,
que me devuelve un hogar perdido
incluso en este recuerdo que no tienes.

Porque esto es un recuerdo
y en el andamiaje de la memoria
las siluetas se forman en el lado frío de la escarcha
y caminamos, como entonces, sobre el negro sólido
de un lado de la calle
mientras tú hablas y yo te miro
para que tus ojos negros puedan ser hoy solo retazos
de mi memoria impresionista.

Hablas y me buscas
y esculpo cada gesto
para retener esa mirada tuya que ahora
me quiere otra vez cerca.

El cielo a veces es un mar
que retrocede a aguas muy profundas,
de aquella noche recuerdo que
acabamos despertando juntos
y que tu cuerpo desnudo en la madrugada
dormía mudo sobre el espinazo del pasado.
Eras, ya entonces lo supe, un fantasma visitando mi presente
aunque al despertar me abrazaras como si nunca lo supieras.

Me gustaba escuchar tu voz,
sentir el tacto herido de tu cuerpo.

Es una tarde fría de domingo,
ya no sé nada de ti,
y ya nos despedimos.

Por debajo de
las hojas de los días,
en sus noches
¿Te faltará
alguna vez
mi mano?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s